Caralvá “Lucas, médico sirio, se convirtió a la fe cristiana cuando los primeros misioneros salieron de las comunidades de Jerusalén y de Cesarea para llevar el Evangelio más allá de las fronteras del país judío.”...Según el texto de la edición revisada de 1995 Edit. Verbo divino. En Lucas 2, 5 “mientras estaba en Belén, llegó para María el momento de parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa”. En el antiguo testamento Ezequiel 16, 4 “Cuando naciste, el día que viniste al mundo, no habían cortado tu cordón, ni te habían bañado en agua, ni frotado con sal, ni te habían envuelto en pañales”, condiciones que indican una clara tradición hebrea para el tratamiento de los recién nacidos. Apegados al relato, las condiciones de la llegada de Jesús al mundo son conmovedoras, pero son las mismas de millones de latinoamericanos y otros continentes, donde las familias pobres se las arreglan solas en el nacimiento de los primogénitos. Aún en el siglo XXI las familias pobres de las lejanías rurales presencian nacimientos asistidos por la naturaleza. Este acontecimiento de nacer entre pobres indica claramente la condición de Jesús y su familia, una condición de límites materiales que no les impidió celebrar la llegada del pequeño nacido en Belén. La pobreza de Jesús en su nacimiento nos coloca frente a la realidad material de nuestro tiempo, la violencia de la pobreza continúa manifestándose en muchas naciones. Poco tenemos que celebrar bajo circunstancias tan difíciles, principalmente las económicas, que son muy conocidas por el pueblo, de igual manera el mal que azota nuestra patria bajo el manto del crimen organizado. Nuestra realidad es tan brutal que deberíamos suspender la navidad comercial por unos años, mientras no se detenga la violencia contra inocentes ciudadanos que se niegan a ser extorsionados, porque la violencia contra los trabajadores, ciudadanos honrados, pueblo en general tienen más dolor que alegría en estas fechas. Quizás regresar a la navidad “contemplativa” de cada persona, esa humilde navidad que implica conocimiento “interior”, eliminando la sed de consumo y la idolatría de la materialidad capitalista a la cual vemos como nueva diosa absoluta, que se opone al tradicional conocimiento más humilde, el descubrimiento del “yo interior”, el cual escribió Platón y Aurelius Augustinus (345-430) ese conocimiento nos lleva al: Ser, Bondad y Verdad… El retorno a la reflexión no debe tomarse como tristeza, ni confundir la alegría con el consumo, tampoco el éxito debe asociarse con el poder al estilo Hollywood, la humanidad necesita de bienes materiales básicos que contribuyan a elevar su nivel de vida, su opción a la movilidad social, el acceso a la integración económica. No obstante en silencio podemos compartir la melodía Noche de paz del autor Franz Xaver Gruber y letra de Josef Mohr. “Noche de paz, noche de amor, todo duerme en derredor. Entre sus astros que esparcen su luz, bella anunciando al niñito Jesús. Brilla la estrella de paz, brilla la estrella de paz”. www.cesarramirezcaralva.com
La cultura como la definió la UNESCO en México 1982: “…que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre si mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de si mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden”. No creamos que esta condición es estática, resulta que a cada momento hacemos cultura (individual) social, de esta forma hemos realizado acciones a las cuales podemos denominar cultura en los diferentes momentos nacionales, así como aconteció la guerra civil, así participamos de la construcción de la paz y ahora la democracia. Un aspecto fundamental de la cultura es su expresión artística, sus variados campos se expresan en las fotografías de los autores que transforman la realidad en obras de arte, las cuales se comparte masivamente por diferentes medios. De nuestra cultura en tiempos de guerra las expresiones no se limitan al plano nacional puesto que incluyen el plano internacional con la emigración de millones de compatriotas, ellos implantan en otras naciones costumbres y tradiciones, eventos creativos o artísticos. En momentos de la construcción de la paz entre 1989 a 1992, surgen expresiones culturales que aglutinan a los creadores nacionales, específicamente el Tres Mil Suplemento Cultural (24 de marzo de 1990) de este periódico, este instrumento de divulgación y creación permite comunicar las diversas vertientes de una poderosa expresión que no se consideró posible antes de su nacimiento. En esos años existió una feliz conjunción de poderosas fuerzas culturales: el momento de producción literario (artístico en general) unido al momento revolucionario de la nación, este suceso no coincide necesariamente en espacio y tiempo, pero debemos nombrar con nombre y apellido a Armando Herrera, que junto al Grupo CODICES el 13 de octubre de 1990, irrumpe con una larga serie de publicaciones en el Suplemento Cultural 3000. Ellos en el 29 3000 Suplemento Cultural expresaron: (CODICES) movimiento cultural, inició sus actividades en 1982 en Centroamérica, México, Estados Unidos y Europa, participaron como fundadores: Camilo Minero, Alfonso Quijada Urías, Nelson Brizuela, Mauricio Marquina, Julio Reyes, Mario Castrillo, Alfonso Hernández y Armando Herrera. Armando Herrera llegaba al periódico con sus aportes y compartimos en diversas ocasiones las publicaciones con el ingenio de los sábados por la mañana, sobre temas del arte y la cultura. Desafortunadamente el 11 de diciembre, Armando se nos adelantó en el viaje que un día emprenderemos al infinito y aventaja con su ingenio nuevos horizontes, anotando ese futuro encuentro en su “Agenda Cotidiana”, con el día y la hora exacta. Así llevamos escritas en nuestras bitácoras algunas palabras del gran amigo que ha partido en diciembre. En estos días observamos lluvias de estrellas fugaces, a lo mejor es el estilo del cielo para recibir a un miembro del movimiento cultural estelar. www.cesarramirezcaralva.com
El 13 de octubre de 1990, CODICES iniciaba una larga experiencia de publicaciones en el suplemento cultural 3000. El volumen 29 de nuestro suplemento con las palabras: (CODICES) movimiento cultural, inició sus actividades en 1982 en Centroamérica, México, Estados Unidos y Europa, participaron como fundadores: Camilo Minero, Alfonso Quijada Urías, Nelson Brizuela, Mauricio Marquina, Julio Reyes, Mario Castrillo, Alfonso Hernández y Armando Herrera. El texto completo lo pueden encontrar en el siguiente link: Presentación CODICES
De sorprendente denuncia a justificación tardía, puede considerarse el manejo discrecional de $219 millones por la administración gubernamental anterior. Esta situación es una muestra del divorcio de un partido político y la sociedad civil, condición preocupante porque demuestra la ausencia de control ciudadano y la correspondiente explicación periódica de los gobernantes a sus propios electores, por esta razón los gobernantes deben explicar periódicamente sus acciones y explicar a la nación sus acciones públicas, pero en El Salvador este evento no sucede, solo se denuncia cuando el daño esta hecho, cuando ya no existe ninguna oportunidad de corrección, excepto la recordación de esos eventos. El aislamiento en el ejercicio del poder, ha permitido la sospecha ciudadano de grandes luchas internas en ese partido político, situación visible con la formación de grupos disidentes que refuerzan esta hipótesis y su escisión marca la frontera entre unos y otros. Parece que todo termina en este punto, pero en profundidad el sistema democrático sufre una grave lesión, puesto que la corrupción también mata, puesto que se ha señalado que ministerios como Salud y Educación, fueron los principales afectados por estas acciones y nuestro sistema con este modelo de partido político provoca que los ciudadanos pierdan interés por las instituciones políticas. El tema debe llamarnos a la reflexión por el uso discrecional de los fondos públicos y no deberíamos temer a ninguna reforma que intente frenar las acciones mencionadas. Es muy lamentable que estas situaciones sean post-morten, con pocas oportunidades para reparar el daño ocasionado por todas la medicinas que no se compraron, las carreteras que dejaron de construirse, los puentes que no se repararon, etc. El fenómeno descrito demuestra que el punto de equilibrio entre gobernantes: que explican con transparencia sus actos y los gobernados: que tienen derecho a la información, debe construirse; no es justo que la población se entere de estos eventos 5 años después y todo transcurra sin mayor novedad… por esta razón debemos construir un modelo de información que permita a los ciudadanos comunicarse con los delegados para el ejercicio del poder: gobierno, asamblea legislativa, alcaldes, funcionarios públicos, aunque por el momento esto casi es ciencia ficción. Las reformas son necesarias y urgentes en estos temas. Las reformas de nuestro sistema democrático nos permitirán prever y controlar estas aberraciones, a menos que se prefiera el colapso de nuestro sistema donde la discrecionalidad sin límite, acabe con toda la credibilidad de los institutos políticos, en especial de quienes observan estas acciones desde la naturalidad de su complicidad. Es dramático el caso de nuestra nación, con tantos elementos agravantes sobre el pueblo trabajador y las urgencias gubernamentales para salir adelante de tanto desastre, dramático porque parece que las calamidades nos asaltan; un pequeño balance de los costos en nuestra infraestructura, así como el desarrollo humano quizás nos puede indicar que necesitamos más de un quinquenio para recuperarnos, por esta razón la bandera de la unidad nacional debe acompañarnos en estos momentos tan difíciles, que aún sin tanto desastre ya eran grandes desafíos, pero la unidad debe ser nuestra mejor divisa para salir adelante. www.cesarramirezcaralva.com
Después de toda la partitura de los golpistas, con un escenario internacional en contra, la dictadura militar optó por una salida electoral para eliminar su nefasto antecedente: Golpe de Estado el 28 de junio de 2009. Con la elección del nuevo presidente en Honduras los escenarios son: reconocer el procedimiento o continuar por otros años con esta lucha simbólica contra el neogolpismo del siglo XXI. En caso de reconocer al nuevo presidente como ha sucedido con algunas naciones: EEUU, Costa Rica, Colombia, Panamá, Perú, resulta que el Golpe de Estado no es nada y el único culpable de todo, es el depuesto presidente constitucional de Honduras: Manuel Zelaya. Mientras para el resto de países, Honduras es el antecedente del mal para la democracia: el neogolpismo. Después de las elecciones el panorama se torna muy delicado, puesto que el proceso electoral es diferente al ejercicio de la democracia y el contrato social entre gobernantes y gobernados esta roto. Cualquiera que sea el camino que tome la República de Honduras, el modelo educativo de este proceso es: por medio de la violencia institucional se puede deponer a cualquier presidente constitucional, el Ejército esta sobre las leyes, los órganos del Estado no vales nada, que la separación de poderes es nominal, que dentro de Honduras es posible todo y finalmente que otras naciones toman este modelo como legítimo. De nada vale el clamor de cientos de hondureños que se consideran “estafados” por este procedimiento ilegal, que las vidas de los ciudadanos hondureños sacrificadas quedarán en la impunidad, tampoco importa que se suspendan los créditos internacionales para salir del subdesarrollo, porque solo se efectuó un proceso electoral en medio de un Golpe de Estado y no en plena democracia. Muy triste que a pesar de todo este marasmo democrático, se subestime la capacidad de respuesta de cientos o miles de hondureños, quienes continuarán resistiendo por mucho tiempo y no participarán más en la democracia, porque no creerán en el teatro orquestado por los propios golpistas. Posterior a este sucio acontecer, quizás tendremos para el resto de las naciones democráticas del mundo, una lectura extraña sobre: ¿Qué es democracia en el siglo XXI?, ¿es legal o ilegal un proceso electoral propiciado por un Golpe de Estado? ¿Quiénes son los responsables de los atropellos cometidos en este tiempo? ¿Dónde ha quedado la OEA con sus iniciativas durante esta crisis?. La verdadera derrota se ubica en la solución política, el diálogo entre las parte con soluciones internas ha sufrido el más severo descalabro y cuando exista la recurrencia de este nefasto Golpe de Estado en cualquier lugar de Centroamérica o Latinoamérica, quizás la diplomacia internacional sabrá que sus esfuerzos no surtirán efecto. Ahora podemos hablar de dos concepciones democráticas: una que acepta el Golpe de Estado sobre la Constitución de la República y otra que considera que el Golpe de Estado en ningún caso puede violar la constitución de la República. Es desalentador el panorama político para nuestras naciones, conociendo que nuestra guerra civil en El Salvador se originó por los Golpes de Estado en el siglo pasado y después de Honduras, todo es posible. www.cesarramirezcaralva.com
Muy difícil nuestro panorama social frente a la saga de la Tormenta IDA o la depresión económica causada por el sistema financiero norteamericano, elementos que acontecen en la nación pero afectan en forma desigual a diversos sectores sociales. La vulnerabilidad de nuestra infraestructura, es muy parecida a la fragilidad en diversos conceptos de la vida institucional, en realidad estos accidentes naturales o provocados por la ausencia de regulación financiera norteamericana nos causan daños que marcan la historia nacional. El desafío es enorme para la nación, tanto que los cálculos de inversiones en infraestructura, desarrollo humano, reconstrucción etc., implicarán muchos meses para recuperar el nivel previo de la tormenta; no obstante en las condiciones de la depresión económica no existe un tiempo definido, mucho menos cuando se agregan elementos como inseguridad pública, potencial fuga de capitales o tendencias negativas a la inversión. El daño en infraestructura y los efectos de la depresión económica provocan una cascada de fenómenos sociales que disminuyen los ingresos de cientos de empresas, comercios, bancos etc. de igual forma en el plano individual, las personas desempleadas o subempleadas son vulnerables a esta intemperie que puede provocar estallidos sociales, hambrunas, emigraciones forzadas, acciones espontáneas u organizadas ante el desamparo económico. La solidaridad es un recurso que unifica a la nación, es el momento de concretarla en toda la escala social, tal y como se proclamó hace muchos meses al solicitar que los trabajadores no fueran la primera línea de despedidos, pero las solicitudes no fueron escuchadas y no es el Estado el que ha desempleado a la mayoría de trabajadores, sino la Iniciativa Privada, lo cual coloca a miles de trabajadores en condiciones extremas para muchas familias salvadoreñas. La solidaridad también puede ser multisectorial, así como se discuten los márgenes de ganancia, así debe ser el compromiso de la responsabilidad social en estos momentos cruciales, porque es ridículo enviar a la calle a los trabajadores para ahorrar costos en: prestaciones sociales, salarios, seguros solo para logar las metas anuales. La solidaridad internacional también debe expresarse en el respeto de los derechos humanos de cientos de compatriotas, que serán forzados por estas circunstancias a emigrar hacia Estados Unidos de América u otras naciones, porque no hay posibilidades de empleo a corto plazo en El Salvador; nuestros compatriotas emigrarán ilegalmente a pesar de las severas medidas de control en Estados Unidos; no importa la discriminación, la intemperie de riesgo personal, nada podrá detener a nuestros compatriotas desesperados por alimentar a sus familias… A pesar que la solidaridad es un concepto de carácter voluntario, es de los pocos conceptos sociales que unen la voluntad de las personas y las naciones en acciones concretas en la construcción de la paz y el desarrollo humano, por estas razones el llamado a la solidaridad es el mejor recurso que podemos emplear ante el infortunio de nuestra nación. El pueblo salvadoreño agradece las muestras de solidaridad de las naciones: México, Venezuela, Cuba, Estados Unidos de América, Japón, Corea, Guatemala, Taiwán, Brasil etc. en momentos tan difíciles de nuestra tragedia. www.cesarramirezcaralva.com
Caralvá Nos llueve la calamidad y la nación necesita orientar su Gasto Público hacia objetivos sociales y económicos de las poblaciones afectadas, pero resulta que el daño es de proporciones extraordinarias. Estos desastres naturales identifican nuestra pobreza de la peor manera, puesto que no existen defensas, al menos por ahora. Si la norma del tercer mundo es echarle la culpa a las naciones desarrolladas por el cambio climático y su terquedad para renunciar a sus privilegios, la depresión tropical del Océano Pacífico del 6 al 8 de noviembre, combinada con la Tormenta Tropical IDA, es un buen motivo para recordarles que en Centroamérica pagamos esos cambios con los deslaves de Verapaz en el departamento de San Vicente, a lo mejor es una desafortunada mezcla: cambios climáticos y pobreza, porque las leyendas de personas “arrastradas por correntadas de lodo”, no son nada nuevas, los pobres parecen ser los culpables de vivir en zonas de alto riesgo y no les queda de otra, la historia nacional certifica la pobreza crónica sin remedio. ¿Podemos cambiar la historia o repetiremos este drama en los próximos años? me parece que la respuesta no es optimista, excepto si cambiamos el enfoque de nación hacia la prevención de riesgos de largo plazo, hacia una Racionalidad Pública, más allá de un quinquenio. La brecha entre pobres y ricos es escandalosa en esta nación, en realidad no es brecha, es un precipicio que debe solucionarse facilitando la movilidad social y promoviendo el desarrollo humano, cambiando el entorno de los pobres para impulsar sus oportunidades, creando servicios, además de promover su calidad ciudadana aumentado la cultura de autogestión, para algunos “intransigentes” esto es comunismo, para el resto del mundo es democracia en el Siglo XXI. La mejor respuesta al subdesarrollo es la democracia, pero en nuestra nación durante décadas se propició un modelo represivo que ahogó cualquier avance ciudadano, incluso propuestas de cambios en modelos educativos todavía se consideran “utópicos”, cuando en realidad necesitamos un nuevo paradigma en la educación nacional hacia la democracia y la promoción social de la ciudadanía. Estos desastres naturales empeñan nuestro futuro por la obligatoriedad de recurrir a empréstitos internacionales, pero al menos el endeudamiento generará empleos directos e indirectos en infraestructura para cientos de ciudadanos en esas áreas. La tormenta de noviembre y sus efectos, cambian las prioridades de asignación de gastos hacia el bienestar social de las poblaciones afectadas, pero también nos muestran la ausencia del concepto en prevención de los desastres naturales. En tiempos del desastre, la reconstrucción de la infraestructura: puentes, calles, viviendas nos recuerda su complemento: salud, educación, medioambiente, tecnología que son parte del gasto social, condición que no puede postergarse para el siguiente gobierno, de ahí que la recuperación de las poblaciones afectadas será cuestión de años. Es la calamidad pública la que ha cambiado la orientación del Gasto Público para restaurar la infraestructura de la nación y si este esfuerzo se acompaña de una nueva educación ciudadana en los próximos 5 años, al menos esperamos hacer frente al próximo desafío en mejores condiciones que las actuales. www.cesarramirezcaralva.com
Caralvá El 6 de septiembre de 2007 este prestigioso periódico CoLatino publicó el artículo: Fenómenos Naturales y el 10 de julio de 2009 : Tragedia en la Colonia Málaga, ambos tocan el punto de la Racionalidad Pública, condición que de nuevo es oportuna incluirla en medio de la tragedia nacional del 08 de noviembre de 2009, puesto que de no reflexionar sobre el tema, continuaremos repitiendo esta historia hasta el infinito. Es el momento de proponer una institución nacional que en forma permanente: proponga, investigue o brinde soluciones para prevenir y minimizar la acción de los desastres naturales como: terremotos, tormentas tropicales, pandemias o cualquier fenómeno que constituya un peligro nacional de consecuencias masivas. Acostumbrados a lo “inmediato” ese vicio que deja por fuera la visión estratégica, se olvida que cada temporada de huracanes, viviremos la zozobra de estos trágicos acontecimientos. Se puede argumentar que no existe defensa contra un impacto como un terremoto, un huracán, un maremoto, epidemias, pero las calamidades hacen visibles nuestros puntos débiles en infraestructura o sociales, el impacto de estos fenómenos desnuda la severa diferencia de los intervalos tolerables socioeconómicos de nuestra sociedad. Desafortunadamente la intemperie de los ciudadanos más pobres, es una consecuencia de la Racionalidad Pública de los gobernantes, los cuales también son producto de esos viejos conceptos, por esta razón se deben reducir las diferencias catastróficas socio-económicas entre los ciudadanos e impulsar una institución que evalué los potenciales riesgos naturales en la nación. Si las condiciones de fragilidad y riesgo habitacional son producto del subdesarrollo, es el momento de cambiar la historia. Se requiere un pacto de la clase política para impulsar un acuerdo en relación al tema. A lo mejor es tarde indicar estos parámetros, pero mucha de la pobreza es una herencia impuesta por estructuras que reproducen aquella famosa “causalidad circular” o círculos viciosos, donde la pobreza esclaviza a las poblaciones desde sus propias áreas habitacionales riesgosas, lo cual debe finalizar. Es notoria la ausencias de ordenamientos jurídicos y patrones ético-culturales de nuestra sociedad en relación al tema de desastres naturales, no pasamos del momento emotivo al compromiso de largo plazo, que implique la racionalidad pública con vigilancia ciudadana surgido a partir de un acuerdo de la clase política, como herramienta para responder a los fenómenos cíclicos de nuestra nación. Es el momento de reflexionar sobre la herencia de estructuras negativas que propician el subdesarrollo nacional, herencia nada fácil de cambiar, pero son los desastres naturales los encargados de recordarnos nuestra fragilidad en el contexto social y es un deber prevenirlos. Los desastres naturales nos llaman a la solidaridad y al fortalecimiento de la democracia, que en los momentos actuales debe ser la única bandera nacional. www.cesarramirezcaralva.com