Capitán Joseph Albert Touflet, amistad Francia El Salvador
Caralvá
Tratado de amistad, comercio y navegación entre la República del Salvador y Francia (1859)
Este tratado marcó la primera acción diplomática y de relaciones internacionales entre pueblos amigos, el contenido de este importante tratado, no solo es político, sino que también marca un signo amistad entre las naciones, en este orden de ideas se inician importantes contratos con especialistas franceses en diversas áreas.
El gobierno de la República encabezado por Gerardo Barrios pide oficialmente que instructores franceses de diversas ramas militares lleguen al país[1], entre los distinguidos académicos se mencionan los señores: Bellegarrigue y Bouineand, con funciones literarias y entre los militares a los Señores: B. P. Brun, Carlos A. Sherminier, Bernardo Pradet, Juan Vezelle, Alejo Biscouby y Melou[2].
En los archivos históricos de la Fuerza Armada de El Salvador, se menciona al militar francés de apellido Gallinier como el oficial que organizó el Escalafón Militar por riguroso ascenso, el cual incluía años de servicio y exámenes para poder optar al grado inmediato superior.
En 1876, siendo Presidente de la República el Dr. Rafael Zaldívar, nombró como instructores del Ejército a los oficiales franceses: Conde Fernando Montesus Vallore, para adiestrar la artillería, Alberto Touflet, José María Francés y Roselló, y al Sr. Sherving[3].
Es importante mencionar que el Convenio Consular firmado entre Francia y El Salvador es ratificado el 14 de febrero de 1879[4].
Mientras en la República de Guatemala es presidida por el General Justo Rufino Barrios, su tendencia liberal le hizo proclamar la “Unión Centroamericana por la fuerza y se proclama su Jefe Militar” así al decretar la asamblea legislativa de Guatemala esta unión de facto en Centroamérica, entró en conflicto con el Gobierno de El Salvador a partir del 7 de marzo de 1885[5], para los siguientes días Guatemala invade a El Salvador y acontece la Batalla de Chalchuapa donde el Héroe francés Alberto Touflet combate junto al ejército de El Salvador y triunfa sobre las tropas guatemaltecas, en esta batalla pierde la vida el General Justo Rufino Barrios.
LA BATALLA DE CHALCHUAPA[6]
(Fragmento del día 2 de abril de 1885)
A las ocho de la mañana del memorable día 2 de abril el enemigo rompió con mayor tesón sus fuegos de artillería al mismo tiempo que, formando con su infantería un gran semicírculo hacia el Norte de la población, abrió un terrible fuego de fusilería que fue contestado por los salvadoreños con igual brío. El estruendo era tan grande, una humareda espesa cubría aquel campo de muerte, las balas silbaban por todas partes y las granadas estallaban con estrépito por doquiera, pudiendo decirse que no había un punto donde estar al abrigo de sus terribles y destructores efectos; y á los Gritos de “Viva El Salvador” “Viva el Presidente de la República” sucedían las descargas de fusilería llevando la muerte y terror á las filas enemigas. “La cuestión, telegrafió el General en jefe á los defensores de la plaza, es de vida y muerte de una manera decisiva; en el valor y la lealtad de ustedes ESTÁ LA SUERTE DE LA REPUBLICA. ¡Animo! Que debemos triunfar, sosténgase cada cual en su puesto somos superiores por las armas y sobretodo por la justicia”..
Temió el enemigo que fuerzas salvadoreñas saliesen á favorecer á los defensores de Chalchuapa, y para evitarlo hizo mover dos mil hombres a mando del General Camilo Alvarez sobre el camino carretero que conduce á Santa Ana.
Alvarez desalojó de “Los Caulotes” la pequeña fuerza del Coronel Marcial, dispersó á los pocos hombres que mandados por el General Jaime Avila fueron en protección de aquel Jefe, y parapetándose en medio del camino, dispuesto á disputar el paso á los salvadoreños.
Mientras el enemigo interceptaba así el camino carretero de Chalchuapa á Santa Ana, el ataque era empeñado con mayor fuerza sobre la “Casa Blanca”, alrededor de la cual á una distancia de cuatrocientas varas tomó posiciones y emprendió un nutrido fuego de fusilería y artillería. Este ataque se empeñaba al mismo tiempo que el enemigo hacía llover balas y granadas sobre los atrincheramientos del Norte, fuego que los nuestros contestaban de la misma manera, animados por los valientes Jefes y Oficiales encargados de la defensa de la plaza. Su artillería era bien manejada, pero la nuestra no lo era menos, dirigida por el denodado é inteligente Capitán francés Alberto Touflet que desgraciadamente cayó herido el día primero, víctima de su generoso entusiasmo por ayudar al El Salvador en la guerra que fue provocada por el General Barrios. Los servicios prestados por Touflet merecen la eterna gratitud de la Patria. El funcionaba como oficial agregado al Ejército. El día dos la artillería era comandada por el teniente Coronel Próspero Aguilar.
En ese combate memorable y sangriento halló una muerte gloriosa el activo y valiente General Osorio, quien, al exhalar el último aliento no pensó más que en la patria. Con su heroica y gloriosa muerte ha dejado un gran ejemplo que imitar.
Cuando se notó que el enemigo trataba de apoderarse á todo trance de la “Casa Blanca” y que empeñando sobre ella lo mejor de sus tropas hacía un esfuerzo desesperado, el valiente y aguerrido Miranda á cuyo cargo estaba esa línea, hizo llevar hacia aquel punto un cañón revólver que con sus incesantes disparos comenzó á hacer sobre los enemigos un fuego mortífero. Poco después mandó el Jefe de Operaciones, atento siempre á todo, nuevas tropas en apoyo de ese punto, y una ametralladora fue también colocada á poca distancia de aquel lugar, sembrando la muerte y el terror entre las filas enemigas. Tuvieron después informes de que el General Barrios, al notar que sus tropas comenzaban á desalentarse con vista de la tensa defensa de la plaza de la considerables bajas que las balas salvadoreñas causaban en su ejército, lanzó a su guardia de honor y dirigió personalmente el ataque sobre la “Casa Blanca”, más el fuego era tan nutrido que una bala le hirió en el pecho, quedando muerto en el acto. Tan palpable es que la causa de la guerra era la voluntad extraviada del Presidente de Guatemala, que ha muerto éste, el enemigo comenzó á flaquear en toda la línea, la fuerza de Camilo Alvarez evacuó “ Los Caulotes” dejando enteramente libre la carretera de Chalchuapa, muchos batallones se desbandaron, la retirada comenzó, y con mucho esfuerzo pudieron los jefes y Oficiales salvar las piezas de artillería. A las cuatro de la tarde el fuego había cesado por completo, y el enemigo huía hacia la frontera; bien pronto el Jefe de Operaciones mandó explorar el campo en donde se encontraron considerables pertrechos de guerra y contemplaronse con horror a más de mil quinientos cadáveres que yacían en aquel campo. Honor y gloria a El Salvador; honor y gloria al General en Jefe del Ejército que supo hacer morder el polvo al que en criminal intento, en mala hora sojuzgar y darla luego a la República. El vencedor del General Barrios ha sido además del libertador de la América del Centro y ojalá sea él quien ponga fin á la tiranía en la patria de Morazán y el iniciador de una política de paz y de verdadera libertad legal en estas comarcas tan perseguidas por el espíritu de caudillaje y por los gobiernos personales y arbitrarios. Esta victoria nos cuesta la sangre de muchos valientes, entre quienes merece contarse en primera línea al Brigadier Osorio; murieron también el Teniente Coronel Braulio Aragón, los Capitanes Joaquín Leiva, Carlos Barraza y Alberto Touflet y otros muchos que ofrecieron generosamente sus vidas en servicios de la causa santa de la libertad de la patria, y a quienes ésta debe conservar siempre un recuerdo de gratitud. Con la muerte de Leiva ha perdido la patria un oficial valiente e instruido, y un abnegado ciudadano. Por nuestra parte en la clase de tropa no tuvimos mas que cincuenta muertos y como ciento cincuenta heridos. Como se ve, existe gran desproporción con las bajas sufridas por el ejército enemigo, porque los guatemaltecos fueron obligados a batirse en campo raso sin que durante el combate hayan logrado la más insignificante ventaja.
Existen versiones no oficiales que denotan la ferocidad del combate, de informe provenientes de los campos de batalla, con descripciones épicas y heroicas, cabe destacar que el Héroe francés destaca en esa batalla contra el invasor.
El Gobierno de El Salvador[7] honró la memoria del Capitán Alberto Touflet en su declaración oficial:
El Supremo Gobierno, tomando en consideración que el Capitán Francés don Alberto Touflet prestó al Salvador con valor é inteligencia importantes y valiosos servicios, hasta morir en la gloriosa lucha que la República tuvo que sostener últimamente en defensa de su independencia y libertad, contra las huestes de Guatemala, y que por tan relevante conducta se hizo acreedor á la gratitud de la patria, ACUERDA: señalar á la madre del Capitán don Alberto Touflet la pensión vitalicia de doscientos francos mensuales. Esta pensión se pagará por el Consulado general del Salvador en París.
Rafael Zaldívar
Presidente de la República del Salvador 15 de abril 1885.
[1] Gaceta Oficial No. 49 t. 8 26 de noviembre de 1859
[2] Gaceta Oficial No. 49 t. 8 26 de noviembre de 1859
[3] Archivos militares del Departamento de Historia Militar de la FAES
[4] Anexo 2 Texto completo de ratificación de Convenio Consular Francia-El Salvador 1878
[5] Anexo 4,5,6.
[6] Del “Boletín del Ejército “ número 19, publicado en Santa Ana el 12 de abril 1885.
[7] D. O. t. 18 S.S. 15 de abril de 1885 No. 89
Referencia

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